Los rastreadores GPS como el modelo Protrack no son sólo "accesorios tecnológicos". Para industrias como el alquiler de automóviles y la logística, son la manifestación física del control. El concepto técnico es bastante simple: un dispositivo se comunica con los satélites para señalar una ubicación. Pero el valor no es la tecnología en sí; el valor radica en eliminar los "puntos ciegos" de sus operaciones. Cuando sus activos salen del estacionamiento, no debería tener que cruzar los dedos y esperar lo mejor.
En el complejo mundo de la logística moderna, el enfoque de "talla única" está muerto. Un dispositivo de seguimiento que funciona perfectamente para un camión de carga de 10 toneladas a menudo resulta completamente inadecuado para un ágil scooter de reparto o un contenedor de carga sin motor. Los administradores de flotas con frecuencia se ven obligados a vivir una pesadilla logística: comprar rastreadores de camiones del proveedor A, rastreadores de bicicletas del proveedor B y rastreadores de activos del proveedor C, dejándolos luchando con tres paneles de software diferentes que no se comunican entre sí.
Iniciar un negocio de proveedor de servicios telemáticos (TSP) ha sido históricamente una pesadilla logística. El modelo tradicional obliga a los empresarios a actuar como integradores de sistemas complejos: adquirir hardware de una fábrica, negociar contratos de tarjetas SIM con otro proveedor y contratar desarrolladores para construir o licenciar software de un tercero. Esta fragmentación crea "brechas de compatibilidad" que conducen a la pérdida de clientes y a la deuda técnica.
En el panorama moderno de la gestión de flotas, "saber" ya no es suficiente. Saber dónde robaron su vehículo hace cinco minutos no significa que lo devuelva. Saber que su conductor se encuentra en una situación peligrosa no lo protege. La industria ha pasado de la observación pasiva (simplemente observar puntos en un mapa) a la intervención activa.
En el agitado mundo actual, la industria de la logística y el transporte se enfrenta a numerosos desafíos, que van desde la optimización de rutas y el mantenimiento de los vehículos hasta el consumo de combustible y la conformidad normativa. Los supervisores de flotas buscan constantemente soluciones innovadoras para mejorar la eficacia y mejorar el éxito general. En los últimos años, los rastreadores GPS se han convertido en una tecnología fundamental para abordar estos desafíos y cambiar los procedimientos de las flotas.
En el agitado mundo de la logística y la gestión de posesión, la imprevisibilidad es el oponente del éxito. Para los supervisores de flotas, los propietarios de empresas de alquiler y los coordinadores de logística, el hecho de no ver exactamente dónde están sus vehículos, quiénes son sus dueños y cuándo están descansando todavía produce un "área invisible" que causa una hemorragia de dinero.